Y dale con que las asociaciones pro lactancia son sectas.
Y dale con que a las activistas maternales lo que nos mueve es hacer sentir mal a las madres que hacen las cosas de forma diferente a como nosotras lo haríamos.
Coincidiendo con la proximidad de la Semana Santa, hoy me he despertado con un comentario en un post de Facebook sobre lo culpables que somos las activistas maternales de lo mal que se sienten las mujeres que deciden usar la epidural o no dar la teta a sus bebes. La culpa es algo muy católico, un sentimiento además muy extendido entre las mujeres, y creo que un poco más sobre las madres. No soy la primera en escribir en su blog sobre la culpa, ni seré la última.


